martes, 24 de abril de 2007

Fragmentos del Extravio

(PRÓLOGO)
Lo diré sin sonrojar la verdad con la falsa modestia: Soy, de todos los mortales que las musas bendijeron con el don de la palabra, el mejor Poeta que la fecunda tierra que sostienen los Andes ha dado desde el día en que las letras desembarcaron desde los oscuros mares, hasta el momento en que se hace carne en el papel lo que dicta mi boca. Y aunque no me es ajeno lo arbitrario del parecer, tengo por cierto que ninguna percepción puede herir la verdad que digo. Pero seré magnánimo, y si tu criterio no consiente lo que para mí es obvio, sin prestarme a la discusión debo decirte que tu genio por magnitud bien podría caber dentro de la cáscara de una nuez y que quien tú juzgues por mejor Poeta, siquiera es digno de deleitar su lengua con la belleza del más minúsculo de mis versos. Sin embargo me recuerdo a mi mismo que esto es un prólogo, así que, si permaneces virgen ante la lectura de lo que te brindo, bien es sabido que al fin de estos “FRAGMENTOS DEL EXTRAVÍO” sentenciarás que de tanto arte el escritor ya te había prevenido, y no podrás más que sonrisa en mano justificar mis dichos pensando “de los mortales éste sin duda es el que las musas por sobre todos han bendecido”. Pero si cerradas éstas páginas algún insensato solapa un criterio distinto, debo invitarlo a que relea con detenimiento cada una de las estrofas, y si aún así persiste su desatino, le daré como última opción que busque -de entre todos- el amante que a sus ojos mejor le siente, para que absorto en la ternura de sus besos pida con irreductible firmeza: “Léeme estos versos al oído, y que tu vos le de sabor a lo que yo no disfruto”. Claro que si -después de este preludio- su corazón persiste en la necedad, no tengo otra elección que apenarme, porque jamás imagine que los dioses puedan castigar a los hombres con el mal aterrador de encontrarse ante las más pura belleza, y aun así seguir latiendo con un corazón insípido.

4 comentarios:

fragmentos dijo...

un buen prólogo, lastima la foto...

Anónimo dijo...

“Léeme éstos versos al oído” Tú, poeta bendecido.
Encuentra en tus fragmentos algún dulce extravío.
Mi corazón, deseoso, aguarda tus susurros, tus versos,
Haciendo eco en mis latidos.

Anónimo dijo...

Si, una lástima la foto. Cambiala.

Anónimo dijo...

lamento el mal asesoramiento de las musas "new age" o...quizás la "moda" sean los versos desnutridos que sólo nutren el ego de sus autores.
un amigo