jueves, 26 de abril de 2007



(Seguridades)

Tengo la espantosa seguridad
de que en dos horas amanecerá.
Tengo la hermosa incertidumbre
de que nada es seguro para mí
en el día que se profetiza.



(Advertencia de muerte)


Mataría sin piedad
con una sola estocada de mi puñal
a quien se atreva a proponer
mejor transcurrir
para éste día gris,
que ver pasar el mundo
sin el eco de mis pasos,
refugiado tras éste vidrio
y mal acompañado por éste poema.

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