sábado, 19 de mayo de 2007


Instrucciones para Nuevos Revolucionarios)
Desestabilicen el mundo con el batir de dos palmas.
Derrumben el horizonte en la comisura de una sonrisa.
Díganlo todo al cerrar los ojos,
soñando -claro está-
que aún están despiertos.



(Recostados en la casual lujuria)
Caminos de improlijas indecencias।
Ausencias del tamaño de torrentosos ríos.
Espasmos de una franqueza siempre vivas.
Y un navegante naufragando
todos tus mares.
Qué más podría decirse de ti o de mí,
y de esta tarde adornada
por nuestros cuerpos desnudos.